El papel térmico es ampliamente utilizado en diversos ámbitos, desde la impresión de recibos en tiendas y restaurantes hasta el etiquetado en la industria alimentaria y farmacéutica. Sin embargo, no todos los papeles térmicos son iguales en cuanto a calidad y seguridad, por lo que es importante saber cómo se prueban y certifican los papeles térmicos antes de su uso.

Qué es la verificación del papel térmico

La certificación es un proceso que verifica que el papel térmico cumple con ciertas normas de calidad y seguridad establecidas por organizaciones nacionales e internacionales. En España, la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) es la entidad encargada de la certificación de productos, incluyendo el papel térmico. A nivel internacional, la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC) y la Organización Internacional de Normalización (ISO) establecen normas y directrices para la calidad y seguridad del papel térmico.

Cómo obtener la certificación

Para obtener la certificación, los fabricantes de papel térmico deben someter sus productos a pruebas de calidad y seguridad. Estas pruebas incluyen la evaluación de la capacidad de impresión, la durabilidad y la resistencia a la decoloración. Además, los papeles térmicos también se prueban para garantizar que no contengan productos químicos potencialmente peligrosos, como el bisfenol A (BPA).

Decoloración

Una de las pruebas más importantes para el papel térmico es la prueba de decoloración. El papel térmico se expone a condiciones de alta temperatura y humedad durante un período de tiempo determinado para evaluar su resistencia a la decoloración. Esto es especialmente importante en la industria alimentaria y farmacéutica, donde los papeles térmicos se utilizan para el etiquetado de productos que pueden estar expuestos a condiciones extremas de temperatura y humedad.

Capacidad de impresión

Otra prueba importante es la evaluación de la capacidad de impresión. El papel térmico debe tener una superficie uniforme y lisa que permita una impresión clara y legible. Además, la impresión debe ser duradera y resistente al desgaste, ya que los recibos y etiquetas se manipulan con frecuencia.

Detección de BPA y otras sustancias

Además de las pruebas de calidad, también se realizan pruebas para detectar la presencia de sustancias potencialmente peligrosas, como el BPA. El BPA es un compuesto químico utilizado en la producción de ciertos tipos de papel térmico que se ha relacionado con problemas de salud. Por esta razón, es importante asegurarse de que el papel térmico esté libre de BPA y otros productos químicos peligrosos.

Una vez que el papel térmico ha pasado todas las pruebas y ha sido certificado, se le otorga un sello o etiqueta que indica que cumple con las normas y directrices de calidad y seguridad. Es importante verificar que el papel térmico que se va a utilizar tenga esta certificación para garantizar que es seguro y de alta calidad.