El papel térmico es un tipo de papel que ha sido diseñado específicamente para producir impresiones térmicas, es decir, mediante la aplicación de calor, sin necesidad de utilizar tinta o tóner. Debido a su naturaleza especializada, se utiliza principalmente en impresoras de tickets y datáfonos en diferentes sectores comerciales, como tiendas, restaurantes, estaciones de servicio y otros establecimientos que requieren de la emisión de comprobantes o recibos.

5 usos para tu papel térmico

Sin embargo, el papel térmico también puede tener otros usos en la vida cotidiana y en diferentes industrias. Aquí te presentamos algunas de las formas en las que se puede utilizar este tipo de papel:

  1. Etiquetas adhesivas: el papel térmico puede ser utilizado para fabricar etiquetas adhesivas para diversos fines, como etiquetas de envío, etiquetas de inventario, etiquetas de identificación, etiquetas de precios, entre otras.
  2. Entradas y boletos: el papel térmico es utilizado para imprimir entradas y boletos en cines, teatros, eventos deportivos y conciertos. Debido a que el papel térmico es resistente al agua y al desgarro, es una excelente opción para imprimir entradas y boletos que puedan ser sometidos a diferentes condiciones.
  3. Tarjetas de visita: aunque el papel térmico no es tan común para la impresión de tarjetas de visita, puede ser utilizado para este fin. Las tarjetas de visita impresas en papel térmico son más duraderas que las impresas en papel común y pueden resistir el agua y la humedad.
  4. Impresión de etiquetas de alimentos: el papel térmico es utilizado en la industria alimentaria para imprimir etiquetas de información nutricional, ingredientes y otros detalles importantes en los envases de alimentos. Debido a que el papel térmico no utiliza tinta ni tóner, no hay riesgo de que se transfiera al alimento.
  5. Impresión de códigos de barras: el papel térmico es una excelente opción para imprimir códigos de barras para diferentes fines, como el seguimiento de inventario, la gestión de pedidos y la automatización de procesos industriales.

Es importante tener en cuenta que, para utilizar el papel térmico en otros fines distintos a la impresión de tickets y recibos, se debe tener en cuenta el tamaño y la calidad del papel térmico necesario para cada fin. Además, es importante asegurarse de que el papel térmico utilizado cumpla con los estándares de seguridad y no contenga sustancias químicas peligrosas, como el bisfenol A (BPA).

Dónde no usar papel térmico

Existen algunas situaciones en las que se recomienda evitar el uso del papel térmico debido a los posibles riesgos que puede generar. Aquí te presentamos algunas de ellas:

  1. Contacto con alimentos: se recomienda evitar el uso del papel térmico en contacto directo con alimentos, ya que puede haber una transferencia de sustancias químicas tóxicas presentes en el papel térmico a los alimentos. Algunas de estas sustancias son el bisfenol A (BPA) y el bisfenol S (BPS), que se utilizan comúnmente como reveladores en el proceso de impresión térmica. En la Unión Europea, el uso de BPA en el papel térmico está prohibido desde 2020.
  2. Archivado de documentos importantes: el papel térmico tiene una vida útil más corta en comparación con otros tipos de papel, ya que la impresión térmica se desvanece con el tiempo. Por lo tanto, se recomienda no utilizar el papel térmico para documentos importantes que deben ser archivados a largo plazo.
  3. Impresión de fotografías: debido a que el papel térmico no utiliza tinta ni tóner, la calidad de las imágenes impresas en este tipo de papel es inferior a la calidad de las imágenes impresas en papel fotográfico convencional. Por lo tanto, no se recomienda utilizar el papel térmico para la impresión de fotografías.
  4. Impresión de documentos con contenido confidencial: el papel térmico no es una buena opción para imprimir documentos con contenido confidencial, ya que la impresión térmica puede ser fácilmente borrada o eliminada.
  5. Para niños pequeños: el papel térmico puede contener sustancias químicas tóxicas como el bisfenol A (BPA) y el bisfenol S (BPS), que pueden ser perjudiciales para la salud de los niños pequeños en caso de contacto o ingestión.